En este recorrido aparecen caciques de perfiles muy distintos. Algunos mantuvieron relaciones cordiales con criollos y autoridades, permitieron asentamientos, cultivaron tierras o defendieron pactos. Otros impulsaron malones, alianzas guerreras y grandes estructuras de poder militar.
La tensión entre ambos modelos atraviesa toda la historia: paz relativa, tratados, traiciones, guerras internas, expansión de caudillos fuertes y, finalmente, la ofensiva militar del Estado argentino que quebró las últimas autonomías indígenas de la región.